Preguntas frecuentes

Acondicionamiento del difunto

Es importante acondicionar el difunto para que la imagen sea relajada y reposada, ya que esta será la última imagen que tendrán los familiares de su ser querido.
¿Qué es la tanatoestética?
La tanatoestética consiste en un conjunto de acciones de acondicionamiento al difunto, como es el maquillaje, la vestimenta, etc. El objetivo de los tanatopractores, los profesionales que se dedican a ello, es transmitir una imagen de serenidad y un aspecto similar al de la persona en vida. Antes de ello, es obligatorio realizar una serie de procesos sanitarios como la limpieza del cuerpo y desinfección. Después, se viste al difunto con ropa facilitada por los familiares del difunto, normalmente suele ser una vestimenta formal; o también puede optarse por un sudario. Una vez vestido, se procede al maquillaje, se pintan las uñas, se disimulan las orejas, se maquillan moratones. Por último, se maquilla el rostro en busca ante todo de la naturalidad y acercarse lo más posible a la realidad de la imagen del fallecido que tienen los familiares.
¿Es obligatorio maquillar a un difunto?
Forma parte del servicio funerario cuando por las circunstancias del fallecimiento así se requiere. Hasta pasadas las 24 horas de la muerte no se podrá realizar ningún tipo de manipulación del cadáver. Tras este lapso de tiempo se realiza primero los trabajos para la conservación del cuerpo y luego se procede a la tanatoestética.
¿Qué diferencia hay entre tanatoestética y tanatopraxia?

La tanatopraxia es la disciplina que reúne el conjunto de técnicas dedicas a la higienización, conservación, embalsamiento, restauración, reconstrucción y cuidado estético del cadáver. Mientras que la tanatoestética es una parte de la tanatopraxia, se dedica concretamente al cuidado estético del difunto y mejorar la apariencia visual. 

En caso de tener que trasladar un difunto, ¿qué pasos hay que seguir?

El embalsamamiento y la conservación transitoria no se podrán realizar una vez transcurridas 48 horas desde el momento de la defunción, excepto en el caso de que el cadáver haya sido congelado. La conservación transitoria es obligatoria si la inhumación se realiza 48 horas después de la defunción, mientras que si transcurren más de 72 horas, hay que proceder al embalsamamiento del cuerpo.